¿De qué depende que sea el último Súper de Gallardo y Ponzio?

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Que un River-Boca es especial no es ninguna novedad. Pero el de este domingo puede tener un plus. Y no sólo porque el superclásico en el Monumental marcará el regreso del público a las canchas después de un año y medio: Gallardo y Ponzio podrían vivir el último derbi de esta era. ¿O no? En principio, eso es lo que marcan los contratos del entrenador y el capitán de River, acaso los dos grandes símbolos de esta era, una de las sociedades más exitosas de todos los tiempos en distintos roles.

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El futuro de Gallardo, en espera

El Muñeco, es sabido, culmina su vínculo el 31 de diciembre y todavía no dio pistas acerca de lo que le deparará el futuro cercano: en la conferencia de prensa de este viernes volvió a remarcar que hasta el último día de su contrato pensará solo en River a propósito de los rumores que relacionaban su apellido -otra vez- al Barcelona. El después representa un gran signo de pregunta para todos en el club, especialmente para la dirigencia que, con Jorge Brito a la cabeza, buscará ganar las elecciones del 4/12 para continuar el legado de Rodolfo D’Onofrio luego de ocho años y dos mandatos.

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Gallardo el viernes, en su conferencia de prensa (Prensa River)

Gallardo el viernes, en su conferencia de prensa (Prensa River)

Brito, con Patanian (hoy fuera de la CD, candidato a vicepresidente 1° por el oficialismo) y Francescoli son los encargados de llevar adelante el plan de seducción para que el técnico más ganador de la historia siga un tiempo más. Sin presionarlo, demostrándole con gestos que están a su disposición para continuar el proyecto, los tres se reúnen mensualmente desde mitad de año para jugar al pádel en Ezeiza y charlar de trabajo. En todo caso, lo positivo para ellos -cuentan en la intimidad- es que el Muñeco todavía no les dijo que no ni se los dio a entender. Ni a ellos ni a D’Onofrio, con quien se entendió con la mirada durante todo este tiempo y cuya relación sigue siendo estrecha, con buenos encuentros mano a mano en el último tiempo.

Gallardo y D'Onofrio, una dupla que se entendió de memoria en estos siete años.

Gallardo y D’Onofrio, una dupla que se entendió de memoria en estos siete años.

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¿De qué dependerá que siga? Hay muchos factores que MG pondrá en la balanza hacia fin de año, como hace habitualmente cuando termina cada temporada. El primero, como siempre, es evaluar si él mismo sigue teniendo las energías necesarias para continuar en un trabajo tan desgastante luego de siete años y medio. Luego mirará a su alrededor: Gallardo necesita que todas las personas que están involucradas en su estructura mantengan la atención necesaria, desde los mismos directivos (que intentan demostrárselo) hasta sus colaboradores y los jugadores. Este último punto puede ser decisivo: el Muñeco es consciente de la erosión que su propia exigencia, a la altura de River, puede provocar. Así lo manifestó más de un futbolista durante el ciclo al momento de irse.

Quiero que me digan dónde estamos y hacia dónde vamos. Y si tenemos el mismo deseo de ir hacia el mismo lado. Somos un montón de personas, un grupo muy grande. A veces es hasta normal que haya deseos de mirar hacia otro lado, de querer relajarse o resguardarse un poco. No soy de los que dicen: ‘Yo levanto la bandera, vamos para acá’, y se va para acá. Tengo que observar a mi alrededor, tratar de conectarme con lo que pasa y a partir de ahí veo comportamientos: saber si estamos más o menos todos alineados y hay intención de seguir siendo lo que hemos sido hasta acá. No es fácil eso. Hablo desde las formas y el deseo de seguir involucrado en un proceso que lleva años y que por lógica todos esos años llevan desgaste. Es normal. Van a entender que no es lo mismo estar un año o dos años, que estar siete años en River. Pasan muchas cosas“, decía Gallardo el 9 de febrero, visiblemente molesto por un mercado que todavía no arrancaba y que se reactivó después de sus declaraciones. 

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Esas palabras del Muñeco tendrán vigencia hacia fin de año: el entrenador explicó con crudeza lo que él evaluará llegado ese momento. “Quedarse es seguir siendo entusiasta para mantener una vara“, cerraba aquella vez. Y en ese sentido, otro factor será el económico. No por su propio contrato, claro, sino por las posibilidades de mercado que puedan aparecer en un fútbol argentino que justamente no mantiene su vara de nivel sino que iguala hacia abajo y que en estas últimas ediciones de Libertadores y Sudamericana no pudo competir con los presupuestos de los brasileños. Y la brecha promete estirarse…

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¿Más puntos a analizar? Más allá del deseo público de Gallardo de dirigir en algún momento la Selección, eso no pasa hoy por su cabeza y evidentemente tampoco será posible en el corto plazo. ¿Y Europa? Siempre es una posibilidad, y MG sabe que las oportunidades le llegarán si decidiera dejar Núñez: en este tiempo, más allá de los sondeos del Barcelona, se le han presentado muchas propuestas desde el Viejo Continente, Una de las últimas fue la de la Roma, este mismo año. Pero en este punto, al deté no lo desvela la chance de cruzar el charco ni tiene urgencias en ese sentido: sabe que es difícil encontrar un proyecto que le cuadre y en el que tenga la confianza que hoy River deposita en él. Y ni hablar, obvio, del cariño de la gente. Lo afectivo lo ata, y no sólo por el club sino también por su familia y por su hijo Benjamín, de dos años.

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Gallardo pondrá todo eso en la balanza para tomar una decisión que hoy no tiene. De ahí si el de este domingo será el último superclásico de esta era o no. Con un último agregado: la definición de Ponzio y de otros referentes tampoco es menor en ese sentido y puede estar íntimamente conectada con el futuro del técnico…

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A Ponzio quieren convencerlo

El caso de Ponzio es distinto. Él ya avisó en febrero que el 2021 sería su último año como futbolista profesional. Pero en el medio pasaron cosas: la afección residual del brote masivo de casos de Covid que sufrió el plantel a fines del semestre pasado cambió sus planes para este semestre. La miocarditis que padeció el capitán lo dejó sin pretemporada en Orlando y le demandó varios meses de inactividad: apenas pudo sumar tres minutos el 15 de septiembre en la goleada 4-1 a Newell’s en Rosario.

“No creo que pase de diciembre”, decía aquella vez el volante central de 39 años. Lo cierto es que Ponzio se imaginó otro escenario: en este último tiempo, con tantos meses de baja, no pudo disfrutar como él había proyectado. Y por eso es que desde hace meses los otros referentes del plantel le insisten para que no deje: todos ellos intentan convencer al León para que estire un tiempito más su decisión de colgar los botines.

Ponzio sumó un puñado de minutos en el semestre (Prensa River)

Ponzio sumó un puñado de minutos en el semestre (Prensa River)

“Creo que Leo se va a ir conmigo. Si me llego a ir, Leo se va a ir conmigo, porque iniciamos juntos en esto…”. La frase de Gallardo, en la noche del 30 de mayo de 2019 después de ganarle la Recopa al Paranaense, puede sonar más cercana hoy. Para el Muñeco es clave contar con LP23: más allá de sus prestaciones deportivas, el capitán es su nexo con el plantel y el que mejor interpreta los lineamientos para bajarles a los más jóvenes o a los jugadores que van llegando desde otros clubes. Y en ese sentido, fue elocuente la respuesta del entrenador el viernes cuando le consultaron qué debe estar sintiendo Ponzio ante la posibilidad de jugar su último clásico: “Habría que preguntárselo a Leo…”.

¿Puertas adentro el santafesino habrá dejado un guiño para seguir? No son pocos los que creen en el plantel que lo terminarán de convencer para continuar un tiempo más junto a otros referentes: Maidana y Pinola ya tienen decidido renovar sus contratos en diciembre si el club está de acuerdo.

El capitán, entre los convocados para el Súper (Prensa River)

El capitán, entre los convocados para el Súper (Prensa River)

Lo cierto es que el 23 todavía no se volvió a expresar públicamente y que más allá de las intenciones del resto, la decisión final será exclusivamente suya. Ya sabe que el día que quiera retirarse tendrá el Monumental a disposición para armar un partido homenaje y que el club le ofrecerá seguir en la estructura: a él lo seduce ocupar en un futuro un cargo en la Secretaría Técnica. Pero, por ahora, es jugador. Y está convocado para un superclásico que puede ser bien especial…

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